El Concierto de Aranjuez

El “Concierto de Aranjuez” es una composición musical para guitarra y orquesta cuyo autor fue Joaquín Rodrigo (1901-1999).

Fue escrito en Paris en 1939 y estrenado el 9 de noviembre de 1940 en el Palacio de Música Catalana de Barcelona, interpretado a la guitarra por Regino Sainz de la Maza (que fue uno de los que favorecieron la composición de esta obra) y la Orquesta Filarmónica de dicha ciudad dirigida por César Mendoza Lasalle.

Es el primer concierto para guitarra y orquesta de la historia de la música española.

Esta obra pudo estrenarse en un contexto político y social muy complejo después de la Guerra Civil Española (1936-1939) en el que la política cultural del nuevo régimen franquista pretendía recobrar los gloriosos valores de la historia de España; siempre dentro de un ámbito nacional y católico. Para ello una obra que rememoraba el esplendor de los jardines del Palacio Real de Aranjuez que fueron creados para ser la residencia primaveral del rey Felipe II, se adaptaba perfectamente a ese proyecto folklórico-cultural que reinterpretaba nuestro pasado.

El Concierto de Aranjuez fue interpretado como una inmersión musical en la belleza natural de aquellos jardines que evocaba los imaginarios ensueños de Boabdil, último sultán nazarí de Granada, y su añoranza por los jardines perdidos de la Alhambra.

Pero la aparente belleza de este concierto muestra, según algunos intérpretes, el dolor que Joaquín Rodrigo sintió por la pérdida de su primer hijo fruto de su reciente matrimonio con la pianista turca Victoria Kamhi y cuya luna de miel vivieron en Aranjuez.

Dolor y rabia que se expresa sobre todo en el segundo movimiento de este concierto, que es a su vez la parte más universalmente conocida y reinterpretada de la obra: el Adagio.

La obra completa tiene tres movimientos: “Allegro con spirito”; “Adagio” y “Alegro gentile”.

El primero y el tercer movimiento sí que muestran ese carácter alegre y bucólico que pretenden reflejar la belleza de unos paisajes naturales con el colorido de sus flores y el sonido acuático de sus fuentes.

Pero el “Adagio”… es otra cosa. Es la manifestación musical más hermosa de lo que es una orquestación para guitarra en un diálogo continuo entre los solos de instrumentos como: el corno inglés, el fagot, el oboe o la trompa que van progresivamente acompañando a la guitarra. Es un diálogo de preguntas y respuestas apasionadas que muestran un dolor.

Un “dolor” que, dicen los intérpretes, en el que  Joaquín Rodrigo “pregunta a Dios por la muerte de su hijo”, es el trino inicial de la guitarra que “crece”… “se relaja”… y vuelve al modo “apassionato”. Resolviéndose en un arpegio final tranquilo a modo de “aceptación”… y de “paz”.

Siendo de un tiempo lento, es una melodía intimista y profunda: este “adagio” me recuerda en su desarrollo al “Getsemaní” de la ópera rock “Jesucristo Superstar”.

Podemos decir que este “Adagio” del Concierto de Aranjuez es uno de los más interpretados y versionados de la historia de la música…

Desde Miles Davis, uno de los mejores trompetistas de jazz de la historia, en “Sketches of Spain” (1960) adaptado por Gil Evans.

También el gran guitarrista murciano Narciso Yepes hizo (entre otras muchas) una gran interpretación en el Programa Inaugural del Palacio de la Música y Congresos de Valencia en 1987.

Y como no, el concierto que hizo Paco de Lucía (asesorado por José María Gallardo) en el Teatro de Torrelodones con la Orquesta de Cadaqués y en presencia del propio Joaquín Rodrigo.

La maravillosa versión de Jim Hall, un magnífico guitarrista de jazz que lo incluyó en su disco “Concierto” en 1975 acompañado de grandes como: Chet Baker, Paul Desmond, Ron Carter y otros.

Ha sido versionado desde representantes de la “chanson” francesa como Richard Anthony en “Aranjuez mon amour” (1961) o recientemente Yves de Keersmaeker.

Grandes mitos de la música latina como Carlos Santana  o José Feliciano con “Aranjuez con tu amor”.

Pasando por cantantes melódicos como Nana Mouskouri o Dyango. Y grandes tenores líricos como Josep Carreras o Andrea Bocelli.

Y hasta Lola Flores se atrevió a hacer una versión flamenca del concierto de Aranjuez.

Sin olvidarnos del gran pianista de jazz Chick Corea en su introducción al estándar “Spain” de su disco “Return to Forever, Light al a Feather” (1971).

Como dice el gran guitarrista, anteriormente citado, José María Gallardo del Rey: todo guitarrista debe interpretar el “Concierto de Aranjuez”. A lo que añado… todo guitarrista debería sentir entre las cuerdas de su guitarra los acordes del “Concierto de Aranjuez”.

 Pepe Santa Ortega.

Alumno de guitarra.

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