Cuenta la historia que el cine mudo era amenizado con música en vivo de piano, de conjuntos o de orquestas y que el cine sonoro fue inaugurado con la película musical El cantor de jazz dando así inicio al género musical cinematográfico. Desde mi más temprana edad escuché hablar de las canciones interpretadas en las películas; o las presencié cantadas en la pantalla por artistas de reparto.

Aunque no la pude contemplar hasta bastantes años más tarde, sí oí hablar del buen lio que formó en su momento la mítica escena de la película Gilda (1946) donde Rita Hayworth, hija de español y de familia de artistas de vodevil, bailaba al compás del tema “Put the blame on mame”, pero no cantaba, la voz pertenecía a otra mujer llamada Anita Ellis. En su momento el estreno de la película fue prohibido en varios países entre ellos España, donde año y pico después, al autorizarse, causó un considerable impacto social, catalogando un estilo de proceder: puso de moda un tipo de calzado femenino, dio nombre a un pincho de bar original del País Vasco y el gran dibujante Francisco Vázquez hizo un serial-parodia en comic, llamado “Las Hermanas Gilda”. Otra conmoción acaeció con la película Anna (1951) donde Silvana Mangano bailaba “El bayón de Anna” (el tema era El negro zumbón). Tampoco cantaba Silvana, lo hacía Flo Sanders. Con solo baile y canción en play back, ambas mujeres dejaron huella en el cine. De forma parecida lo hizo Audrey Hepburn con la canción “Moon River” en Desayuno con Diamantes (1961); ella no bailaba aunque sí cantaba, elegante y discreta, por cierto. Añadiremos ahora a Julie London (1926-2000) quien con su sensual voz de mezzosoprano actuó en la película La chica no puede remediarlo (1956) interpretando la canción “Cry me a river” que la encumbró a la fama como cantante. La protagonista de la película es Jayne Mansfield, actriz, modelo y cantante que nos dejó con poco más de treinta años. Julie London grabó más de veinte álbumes con canciones de pop, rock y jazz. Rodó unas veinticuatro películas y en el cine destacó en el Western con: El hombre del Oeste (1958) junto a Gary Cooper y Más allá de Río Grande (1959) con Robert Mitchum.
En la historia del cine encontramos abundantes y notables artistas con entonadas voces. Recuerdo a la graciosa Doris Day (1922-2019) cantando “Whatever will be, will be” (Que será, será) en la película El hombre que sabía demasiado (1956). Doris actuó en más de cuarenta películas y a la edad de ochenta y nueve años grabó el último de sus treinta álbumes con canciones de pop y jazz, recogiendo selectos temas musicales interpretados con estilo pulcro y elegante.
A la mítica Marilyn Monroe (1926-1962), podemos verla vocalizando canciones en varias películas: Los caballeros las prefieren rubias (1953) con ”Diamonds are a girl`s best friends”, en Con faldas y a lo loco (1959) el tema “I Wanna be loved by you”, en El multimillonario (1960) la famosa balada “My heart belongs to daddy” o también en la película Río sin retorno (1954) y “One silver dollar”. Aparte dejaré el conocido “Happy birthday to you”, dedicado en una fiesta a John Fitzgerald Kennedy, porque no es objeto de comentarlo ahora.

Judy Garland (1922-1969) fue bailarina, actriz y cantante, reconocida para siempre en la historia del cine por su papel de Dorothy en la película El mago de Oz (1939) y su interpretación de “Over the rainbow” que ha sido calificada por críticos “la canción número uno del cine de todos los tiempos”. Era madre de Liza Minelli y tenía voz de contralto, calificada de conmovedora; interpretó standards, soul, blues y jazz. En sus conciertos abría con la obertura de “Over the rainbow”. Actuó en más de treinta y cinco películas y mantuvo fuertes convicciones políticas, financiando en diversas ocasiones a los candidatos electorales demócratas. Amiga del matrimonio Kennedy, también militaba en el Movimiento por los Derechos Civiles y prestó su apoyo a Los Diez, los primeros encausados en la Caza de Brujas.
La manchega Sara Montiel (1928-2013) fue, por este orden, cantante y actriz. De familia humilde ganó un concurso de canto y con el dinero recibido del premio se trasladó a Madrid donde se introdujo en el mundo del cine, consiguiendo pequeños papeles. Pero sus contribuciones de importancia a la pantalla comenzaron en Norteamérica, donde llegó después de rodar varias películas en México. En Hollywood actuó en dos notables films del Oeste: Veracruz (1954) y Yuma (1957). Regresó a España, rompiendo en nuestro país los rancios esquemas puritanos imperantes con El último cuplé (1957) y La violetera (1958) que estuvieron a punto de ser censuradas. Llegó también al límite de lo que el franquismo podía digerir con canciones, por entonces, subidas de tono: ”Ven y ven”, “Fumando espero”, “Acércate más”… Las colas ante las taquillas de los cines, para ver sus películas, eran monumentales. Fue muy atrevida y sabía lo que hacía. Sus acompañantes sentimentales forman una larga lista, tachonada de ilustres nombres: Miguel Mihura , León Felipe, Ernest Hemingway, Anthony Mann marido suyo durante unos años… Interpretó una versión de la canción “My man” cantada por su amiga Billie Holiday, titulada en España “Es mi hombre”.

Ocasionalmente, otras féminas artistas de cine, hicieron también grabaciones musicales, entre ellas: Jeanne Moreau (pareja de Yves Montand, quien también grabó discos), Giulietta Massina (esposa de F.Fellini), Jane Birkin que hizo la versión pop de un preludio de Chopin, “Jane B.” , pero alcanzó notoriedad con “Je t’aime, moi non plus” en compañía de Serge Gainsbourg. Y citando cantantes que actuaron en la pantalla, tenemos a Peggy Lee, Olivia Newton–John, Whitney Houston, Françoise Hardy y Ginger Rogers (1911-1995), cantante y pareja de baile en diez películas con el reconocido mejor bailarín de la historia y cantante Fred Astaire (1912-1987) gran especialista del claqué, al que acompañaron en su canto importantes músicos de jazz: Benny Goodman, Oscar Peterson, Count Basie… Entre la abundante discografía de Fred Astaire sobresale el clásico y prestigioso álbum “The Astaire Story”.
Gene Kelly (1912-1996). Sus comienzos, como bailarín afamado, le abrieron las puertas del cine. Tras varias películas notables, su primer gran éxito fue Un americano en París (1951) y la más recordada: Cantando bajo la lluvia (1952); considerada el mejor musical y una de las grandes películas de la historia del cine.
Bing Crosby (1903-1977). Fue un cantante y actor norteamericano que acabó sus días en España. Destacó en los años treinta y cincuenta del pasado siglo. Hizo dos interpretaciones muy notables en las películas La angustia de vivir (1954) y Alta sociedad (1956). Como cantante, influyó a Frank Sinatra y a Dean Martin. Interpretó “White Christmas” en disco sencillo, que es el ejemplar más vendido de todos los tiempos.
A Frank Sinatra (1915-1998), también conocido por ”La Voz”, se le recuerda como actor y cantante, intérprete de gran número de temas musicales de los más notables compositores populares estadounidenses en clave melódica y jazz. Empleaba una tesitura de bajo barítono que le imprimía a las canciones características rítmicas singulares y estaba dotado de una capacidad especial para trasmitir sensaciones, realizando fraseos perfectos, un bagaje de su paso por la orquesta de Tommy Dorsey. En su primera etapa fue ídolo musical de las quinceañeras norteamericanas, pero después de unos años su carrera entró en declive. Fue recuperado por la discográfica Capitol y el director de orquesta Nelson Riddle, quien supo encontrar los arreglos adecuados para colocarle de nuevo en el primer plano musical. También grabó canciones con otras grandes orquestas: Duke Ellington, Count Basie, Quincy Jones, Billy May, Claus Ogerman… y cantó a dúo con importantes músicos y cantantes: Tom Jobim, Stevie Wonder, Charles Aznavour, Aretha Franklin, Barbra Streissand…En su faceta de actor interpretó unas cincuenta películas, con diversos títulos destacados: Un día en Nueva York (1949), De aquí a la eternidad (1953), El hombre del brazo de oro (1955), El coronel Von Ryan (1965) y Como un torrente (1958) entre otras.

Dean Martin (1917-1995). Norteamericano e hijo de padre italiano, comenzó a cantar en clubs nocturnos donde entabló amistad con el cómico y actor Jerry Lewis. Formaron un dúo de éxito, dando el salto a televisión y después al cine, compartiendo protagonismo en una decena de películas. El dúo se separó y Dean comenzó a interpretar films de temática variada. Sobresale su actuación en Rio Bravo (1959) donde canta el tema homónimo y la canción ”My rifle, my pony and me”, acompañado por el cantante, guitarrista y artista de cine Ricky Nelson, competidor de Elvis Presley. La melodía más conocida de Dean Martin es “Everybody Loves Somebody”. Grabó un buen número de canciones románticas con suave voz de tenor.
Eddie Constantine (1917-1993). Norteamericano, cantante, actor y estudiante de canto en Viena, hizo viaje de regreso y vuelta para afincarse en París, donde comenzó a actuar cantando en clubs. Allí trabajó de partenaire y colaborador de Édith Piaf. Contratado en el cine para interpretar películas de serie B, alcanzó gran notoriedad en el país galo por una decena de films donde encarnaba a un detective y agente secreto conocido por Lemmy Caution; personaje de las novelas de Peter Cheyney. Sus detectivescas películas, en blanco y negro, se proyectaban en Yecla por los años cincuenta y sesenta formando parte, como relleno, en las sesiones dobles. Seguían sus aventuras en el cine negro un numeroso grupo de fans, admiradores de sus entonces impresionantes mamporros. Interpretó de nuevo a Lemmy en la película que le puso un sitio en la historia del cine: Alphaville (1965) de Jean Luc Godard. Participó después en relevantes obras de otros prestigiosos directores de cine europeos. Grabó una treintena de discos, con impecable voz y estilo, aunque casi nada fue publicado en nuestro país.
En Francia, donde emigró con su familia al comenzar la Guerra Civil en España, desarrolló la carrera musical Luis Mariano (1914-1970). Tenor, cantante de operetas y canciones populares actuó en películas de género musical, ganando notoriedad en los años cincuenta del siglo pasado con El sueño de Andalucía (1950), Violetas imperiales (1952) y La bella de Cádiz (1953),todas ellas junto a la también cantante y estrella de cine Carmen Sevilla (1930-2023). En el campo musical hizo varias renombradas colaboraciones cantando a dúo con Gloria Lasso: ”Canastos”, “Chiquillo”, ”Me debes un beso”…
El hijo de un matrimonio de emigrantes armenios, Charles Aznavour (1924-2018) nació en París, dedicándose desde muy joven, por partes iguales, a la actuación teatral y al canto. Sin tardar, compuso canciones que las interpretaron cantantes franceses de renombre, como Maurice Chevalier, o Édith Piaf de quien fue secretario y chofer. Debutó en el cine en 1938 y a lo largo de su longeva vida intervino como actor en más de ochenta películas, algunas importantes: Tirad sobre el pianista, El testamento de Orfeo ( ambas de 1960),El tambor de hojalata (1979), Ararat (2002). Compuso alrededor de ochocientas canciones y acertó, en plena expansión del rock, a mantener con prestigio la canción romántica en el continente. Los temas sobresalientes debidos a su inspiración son abundantes, entre ellos: “La Bohéme”, “Que c’est triste Venise” (Venecia sin ti), ”La plus belle pour aller danser” (La más bella del baile), cantada por Sylvie Vartan y “Retiens la nuit”(Retén la noche), interpretada por Johnny Hallyday).

Elvis Presley (1935-1977), llamado el “Rey del Rock and Roll”, ha sido uno de los iconos más populares del siglo XX. Las amistades que frecuentó en los ambientes donde bullía el Rhythm and Blues, le contagiaron sus cadencias que él comenzó a imitar, cantando y moviéndose como los afroamericanos. Un avispado productor musical olfateó en él una mina de negocio y le contrató, acertando de pleno. Elvis además de cantar con éxito arrollador pasó al cine, actuando de protagonista en más de treinta películas, para seguir ampliando rendimientos económicos. La película Elvis (2022) describe interesantes aspectos de su vida.
En el grupo de artistas de cine que grabaron ocasionalmente canciones, figuran: John Wayne con algún disco, aunque en el cine siempre doblaron su voz, excepto en Jinetes del Destino (1933). Anthony Perkins, actor elevado a la fama por Psicosis que grabó como cantante varios álbumes de jazz. Lorne Green quien cantó, como no, “Bonanza”; también Marcelo Mastroianni y finalmente Robert Mitchum, que aparece cantando en “La noche del cazador” y tiene varios discos editados a su nombre.
Dejo aquí el, quizá extenso, repaso de artistas de cine con inclinaciones cantoras, o cantantes estrellas de la pantalla, en la seguridad de haber dejado aparte a alguien. Sin embargo sé que quienes leen “Diapasón” pueden completar la lista a su gusto.
Nota: Las imágenes que acompañan el texto pertenecen a discos de mi colección.
Justo Soriano Aliaga.